Mundial México 1986

México se transformó en uno de los primeros países en albergar dos Mundiales en menos de 20 años después de que Colombia tuviera que declinar ser la anfitriona de la Copa del Mundo de 1986 por no poder realizar los requerimientos establecidos por la FIFA.

El país azteca fue elegido de forma unánime; no obstante, meses antes de la justa mundialista, la Ciudad de México sufrió un terrible terremoto que ocasionó perjuicios destacables, por lo cual el Mundial estuvo en duda. Por suerte, la justa se ha podido a realizar y el 31 de mayo de 1986 arrancó la fiesta futbolística.

Estadio Azteca (El Coloso de Santa Úrsula) a lo largo de México 1986 | Foto: Candido González, México

Las sedes para los distintos partidos de la Copa del Mundo fueron la: Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Querétaro, León, Puebla, Irapuato, Zapopan, Nezahualcoyotl, San Nicolás de los Garza y Toluca.

 

Las sedes de México 1986

En contraste con la edición de 16 años antes en el mismo país, que se desarrolló íntegramente en cinco sedes, México dispuso para la Copa del Mundo de 1986 un total de nueve localidades y, además, en tres de ellas desdobló la actividad en dos estadios diferentes, para un total de 12.

Estadio Olímpico Universitario, México ’68, a lo largo de el Mundial México 1986 | Foto: UNAM

Estos fueron los niveles de los 52 partidos disputados a lo largo de el decimotercer Mundial de Fútbol en México 1986: estadio Olímpico Universitario, México ’68 y estadio Azteca (Ciudad de México), estadio Jalisco y estadio 3 de Marzo (Guadalajara-Zapopan), estadio Tecnológico y estadio Universitario (Monterrey-San Nicolás de los Garza), estadio Nou Camp (León), estadio La Corregidora (Querétaro), estadio Cuauhtémoc (Puebla), estadio Toluca 70-86 ‘hoy estadio Nemesio Díez‘ (Toluca), estadio Sergio León Chávez (Irapuato) y estadio Neza 86 (Nezahualcoyotl).

Poster Oficial de México 1986

En el Mundial de México 1986 formaron parte de total 24 selecciones y se conformaron seis grupos con 4 escuadras cada uno. El Grupo A se encontraba que viene dentro por Argentina, Italia, Bulgaria y República de Corea. El Grupo B por México, Paraguay, Bélgica e Irak. El Grupo C por Unión Soviética, Francia, Hungría y Canadá. Grupo D por: Brasil, España, Irlanda del Norte y Argelia. El Grupo E por Dinamarca, República Federal de Alemania, Uruguay y Escocia. Y por último, el Grupo F por Marruecos, Inglaterra, Polonia y Portugal.

Un total de 121 equipos formaron parte de la etapa de Clasificación para la Copa Mundial de Fútbol de 1986. Compitieron por una de las 24 plazas en el torneo final. México, en calidad de anfitriones, e Italia, como los campeones defensores, clasificaron de forma automática, dejando 22 plazas accesibles. El sorteo se llevó a cabo en la localidad de Zürich, Suiza, el 7 de diciembre de 1983.

Las 24 plazas para el Mundial de 1986 fueron distribuidas de la siguiente manera: Europa (UEFA): 13,5 plazas, una de ellas fue de forma automática para Italia, en tanto que las otras 12,5 fueron disputadas por 32 países. El ganador de la «media plaza» poseía que jugar un partido de supresión intercontinental contra un conjunto de Oceanía (OFC).

América del Sur (CONMEBOL): 4 plazas disputadas por diez equipos. América del Norte, Central y el Caribe (CONCACAF): dos plazas, una de ellas fue de forma automática para México, en tanto que la plaza que sobra fue disputada por 17 equipos. África (CAF): dos plazas, disputadas por 26 equipos. Asia (AFC): dos plazas, disputadas por 26 equipos. Oceanía (OFC): media plaza, disputada por 4 equipos (Incluidos Israel y Taiwán). El ganador de la media plaza poseía que jugar un partido de supresión intercontinental contra un conjunto de la UEFA.

Colombia el Anfitrión que tuvo que declinar

Tras el Mundial 1974, en Alemania, de la naranja mecánica y de la acometida del noble mensaje de que de los segundos además quedan en la historia, la FIFA designó a Colombia como sede de la cita de 1986. Los requisitos parecieron exagerados, aunque nada descabellados, si se comprende la extensión del hecho. Un total de 12 estadios con aptitud mínima de 40.000 personas para la primera etapa, 4 estadios con aptitud para 60.000 hinchas para los octavos de final, dos estadios con aptitud para 80.000 espectadores para el partido inaugural y la final; la emisión de un decreto que legalizara la libre circulación de divisas de todo el mundo en el país; una red de trenes que permitiera transmitir todas las sedes; una red de rutas que permitiera el simple movimiento de los hinchas, etc asuntos particulares.

 

La novedad fue conmemorada por los medios colombianos, que llevaron la novedad a las portadas. Hasta el presidente de aquel instante, Misael Pastrana, manifestó su felicidad: «Estoy enormemente satisfecho. Pienso que se cumple de nuevo lo que tantas ocasiones he manifestado y sucede que cuando el país se fija misiones y se empeña, las consigue. Quiero congratular a todos los que pusieron su dinámica acción para poder este propósito. Y por supuesto el reconocimiento del país al Comité, que en forma tan unánime lo indicó para un acontecimiento que incuestionablemente dentro de los eventos de deportes tiene una particular significación».

Ocho años luego, otro presidente admitió que Colombia no se encontraba lista para similar reto. Belisario Betancur logró el histórico anuncio: «acá vemos otras cosas que llevar a cabo, y no hay siquiera tiempo para atender las extravagancias de la FIFA y sus socios». La cita se remonta a 1982, cuando los conflictos sociales y el narcotráfico asomaban sus narices y tiempo luego de que en la más reciente página del book de figuritas de la cita de España, el Banco de Colombia se presentara como la garantía del hecho global.

Después del baile táctico de italianos a alemanes en la final de España ’82, se habían repartido souvenirs cafeteros y hasta se encontraba lista la mascota, un agradable pequeño con la cabeza transformada en pelota. La FIFA, ligera, expeditiva y desesperada, salió a la caza: México, USA, Canadá y Brasil encabezaban el listón, con la lógica de que la Copa debía construirse en esta lugar de este mundo. En mayo de 1983, se resolvió reiterar la sede de un país que alumbró al planeta al mejor conjunto de la historia. De Brasil de Pelé a la Argentina de Maradona, 16 años luego.

La catástrofe para México del Terremoto en 1985

Único para los argentinos, mágico para el planeta, pareció una copa maldita solamente meses antes. El 19 de septiembre de 1985, un terremoto destrozó parte de la ciudad más importante mexicana, una intensidad que llegó a 8.1 en la escala Richter, con la seguridad de unas 100.000 víctimas mortales, aunque cantidades no oficiales advirtieron que la cantidad ha podido ser duplicada. No fue una catástrofe más: los expertos lo compararon con 30 bombas atómicas caídas en el mismo instante, si se facilita la traumática comparación. No sólo se demolieron 152 edificios: algunos hasta creyeron, entre la desinformación y la desesperación, que la Ciudad de México había sucumbido.

Ocho meses luego, la localidad se levantó para ordenar el Mundial que marcaría la historia futbolera para toda la vida y que citó a Diego Maradona al paraíso de los dioses. México no respiraba fútbol: era una nación devastada y unida en una solidaridad emocionante. No sólo rechazó el intento vago de pasar el timón a Alemania y hasta a Colombia cuando la FIFA se sentía contra las cuerdas’, sino que construyó desde las cenizas una verdadera copa de la vida. El Mundial maldito transformó el destino, en una página hermosa, poética. Ni Bogotá, ni Cali, ni Medellín. Ni USA, ni Alemania. Siempre fue México 86, siempre debió ser el Estadio Azteca.

 

Repudio al gobierno central y federal mexicano

El público asistente al primer partido del Mundial de Fútbol de 1986, en México, disputado entre Bulgaria e Italia, abucheó al presidente mexicano, Miguel de la Madrid, e imposibilitó con gritos y pitidos que se escuchasen sus expresiones de inauguración del hecho. Cada mención de los otros oradores o del presentador de la ceremonia inaugural al presidente mexicano fue acogida con abucheos por unos 100.000 espectadores, que llenaron un 90% de la aptitud del estadio Azteca, de la ciudad más importante mexicana. El abucheo al presidente de la República se registró con movimientos de desconcierto en la tribuna de prensa entre las edecanes (azafatas) y integrantes de los servicios de seguridad, que han realizado un enorme despliegue. Bastante más de 10.000 policías vigilaron que ningún hecho perturbase el avance de la ceremonia.

La misma suerte corrió el vicepresidente de la FIFA y presidente del comité organizador del Mundial, Guillermo Cañedo. Del alegato de Cañedo solamente se ha podido sentir en el estadio su cita de que «México sigue en pie en tiempos difíciles».

El presidente de la FIFA, el brasileño Joao Havelange, ha dicho en su alegato de saludo al pueblo mexicano: «Vuestro país milenario, que nos ha legado las considerables y memorables civilizaciones de los aztecas y los mayas, nos da hoy, por segunda vez en este siglo, la disputa de la Copa del Mundo de la FIFA». Havelange concluyó: «Aquí brindamos al planeta, por intermedio del fútbol, un acto de fraternidad al servicio de la preferible comprensión entre los pueblos. Con él, bien servimos al pueblo mexicano, a la juventud de todo el mundo y a los especiales de la paz mundial».

La causa de tal repudio y odio hacía la organización del Mundial era la transparencia y el abandono de los damnificados del Terremoto de 1985, por parte del gobierno central y federal mexicano, la catarsis que se vivió en el Mundial de México 1970 tras la masacre del 2 de Octubre de 1968 a alumnos y diferentes sindicatos de trabajadores, como movimientos de la sociedad civil, se volvía a reiterar en una inauguración. De novedosa cuenta la corrupción y la desigualdad popular se hacían presentes en un acontecimiento de intensidad mundial en México. La corrupción inmobiliaria solapada por el gobierno mexicano fue la que arrancó la vida a una cantidad enorme de familias mexicanas y eso para la red social en todo el mundo como el mismo pueblo de México no lo dejaría al olvido.

Mientras se desarrollaba la Copa del Mundo, todavía en numerosas urbanizaciones y colonias de la Ciudad de México, la gente habitaban campamentos, entre los escombros de viviendas y inmuebles en ruinas, paralelamente que el gobierno mexicano disfrutaba la Copa del Mundo, por otro lado se vivía una complicado circunstancia que se extendió por los menos 3 lustros luego. Los hinchas y turistas ayudantes al mundial donaban sus pertenencias y dinero a los damnificados de tal destrucción.

El caos de México ’86

La organización del Mundial puso de manifiesto en la día inaugural su aptitud para desatar el caos y ocasionar todo tipo de desbarajustes. Los teletipos en el Centro en todo el mundo de Prensa no estaban por el momento libres a las 9.00, hora local, cuando en Europa eran ya las 17.00 horas.

Para el movimiento de los periodistas del centro de prensa al estadio la organización escogió el camino más congestionado de tráfico. Tras su llegada al estadio Azteca, los representantes de los instrumentos sociales para informar y comunicar fueron dejados a su suerte en la labor de la búsqueda de la puerta de ingreso y su ciudad.

En medio del caos de tráfico en la autopista que conducía al estadio Azteca, los futbolistas del conjunto de Bulgaria intentaban abrirse paso en el atasco cuando unicamente faltaban dos horas para el pitido inicial.

La ceremonia inaugural fue de poco valor increíble. Unicamente el público, que se movía acompasadamente y hacía movimientos ondulares, animó el acto. La ceremonia de inauguración fue seguida por 150 países y 2.500 miles de individuos en su transmisión televisiva, de acuerdo con los organizadores.

 

Adidas Azteca, el primer esférico sintético con tecnología en la crónica de un mundial

El esférico Adidas Azteca, utilizado en la Copa Mundial de México ’86 fue el primer esférico oficial sintético de la Copa Mundial de la FIFA. La utilización de material sintético aumentó la durabilidad y redujo todavía más la absorción de agua. Por medio de un desempeño jamás visto sobre lote duro, a enorme altitud y en condiciones de humedad, el Adidas Azteca supuso un colosal salto adelante para el balompié mundial. Los intrincados dibujos que lo decoraban se inspiraban en la arquitectura y los murales aztecas del país anfitrión de la competición.

También por primera oportunidad en la historia hubo ediciones en numerosos colores, como amarillo y anaranjado. En los dos casos son balones auténticos pero con ninguno de ellos se jugó el mundial de México, más allá de que la causa de su creación fuera un supuesto uso en partidos jugados bajo malas condiciones de luminosidad en los estadios o mal tiempo atmosférico por lo cual gracias a su color se reconocerían más de forma sencilla.

Al mercado se publicaron dos réplicas de este balón: el Adidas ‘Azteca Puebla’, con las causas en rojo y el Adidas ‘Azteca Acapulco’, con fundamentos en negro y bordes rojos.

 

Pique, la mascota colorida de México ’86

Era el segundo Mundial ordenado por México y debían hacer una mascota totalmente diferente al regordete ‘Juanito‘ y al desparpajado ‘Pico‘ de 1970, además de que no va a generar disputa.

Aunque no se conoce a verdad alguna quien creo a Pique, el comité organizador de la Copa del Mundo de México ’86 lo eligió por medio de un certamen.

Nada más autóctono que los picantes mexicanos, por eso hicieron a Pique: un chile con un sombrero habitual mexicano y un esférico de fútbol en su pie derecho.

El verde picante simbolizaba todo el gusto mexicano y cuya pasión era jugar fútbol. Pique, de la misma manera que sus antecesores, Juanito y Pico; utilizaba los colores nacionales de la Selección Tricolor: verde, blanco y rojo estando siempre acompañado por su pelota de fútbol además de un enorme sombrero utilizado por los caudillos leyenda de la Revolución Mexicana (Emiliano Zapata y Pancho Villa) aparte del clásico bigote, otra característica muy mexicana.

‘Cantinflas’, el personaje que declinó a ser la mascota de México ’86

El viernes 15 de marzo de 1985, el actor en todo el mundo, el mexicano Mario Moreno ‘Cantinflas’ estimó favorable que su “otro yo”, el controvertido y multifacético mimo «Cantinflas», se convirtiera en el símbolo de la Selección Mexicana.

No obstante, el mimo se percató que su buena fe fué de alguna forma traicionada, ya que detrás de la figura de ‘Cantinflas’ se estableció la venta de parte de la Federación Mexicana de Fútbol y el Comité Organizador de México ’86, encabezada por Guillermo Cañedo y Emilio Azcarraga Milmo (presidente de la televisora Televisa), sobre la figura del célebre personaje que ya era reconocido a nivel en todo el mundo.

Para Mario Moreno, la decepción llegó al límite de tener que redactar una afirmación sin ‘cantinflismos, donde estipula una tristeza fundamental: “se argumenta que Cantinflas forma parte al grupo de los marginados y que es un lastre popular, Que es denigrante que represente a la selección que Cantinflas es un mito».

La operación en oposición a la aceptación de ‘Cantinflas’ de ser mascota oficial de la Selección Mexicana de Fútbol a lo largo de el mundial, terminó posiblemente el más visibles fracasos en su trayectoria como símbolo en todo el mundo.

Sin embargo, en el escrito que Cantinflas dirigió a la FMF, suplica que se acepte su renuncia como mascota oficial de la selección, pero autoriza “a la Federación a que la figura de Cantinflas sea utilizada como tengan en cuenta más conveniente”, con lo cual no impide que la figura de Cantinflas, por último, sea explotada comercialmente.

 

“El conjunto Tricolor tiene bastante corazón…”

Los seleccionados mexicanos interpretaron una canción llamada “El conjunto tricolor”. Players como Hugo Sánchez, Manuel Negrete, Pablo Larios y Javier “Chicharo” Hernández, se dieron a conocer en el video musical de esta canción. Aparte del Tri, las selecciones de Brasil y Alemania además tuvieron su canción con fundamento de México 86.

“México mi amor”

La Selección de Fútbol de Alemania acompañó vistiendo ponchos mexicanos y cantando con el artista y actor austriaco Peter Alexander, una canción para crear empatía con el pueblo mexicano.

 

La ‘Chiquitibum’ y la euforia del mundial azteca

La modelo de origen español Mar Castro mejor popular como la ‘Chiquitibum‘, se transformó en un líder del diversión de aquella etapa. Después de salir en una promocional de la cerveza mexicana Carta Blanca (hoy propiedad de la de holanda Heineken), se quedó como un ícono de la civilización habitual mexicana en la década de los ochenta por su atuendo sensual y desbordado, aunque algunos sectores de la sociedad conservadora mexicana tuvo la intención de censurar a la modelo por tener en cuenta sexista y machista su personaje, sin poder el propósito que solo quedó en intento, de hecho dentro del mundial se realizó coloquial cambiarle dicho sobrenombre por el de «Chichibum» realizando referencia a sus enormes senos que desataba «de acuerdo con los críticos» las pasiones de la afición mundial.

Su trayectoria siguió a lo largo de años llevando a cabo giras por México, España, USA y Latinoamérica bajo contrato de la marca cervecera Cuauhtémoc-Moctezuma, propietaria de Carta Blanca en ese entonces.

 

La Selección Mexicana de Fútbol y su primera destacable participación en un mundial

La Selección de México era apuntada por el serbio Bora Milutinovic y el plantel azteca tenía estrellas destacables en su plantilla como Pablo Larios, Fernando Quirarte, Hugo Sánchez, Tomás Boy, Javier Aguirre, Luis Flores, Manuel Negrete, por ejemplo figuras. El primer partido del mezclado tricolor fue frente Bélgica y arrancaron con una victoria por 2-1 frente Bélgica, Quirarte y Hugo Sánchez marcaron los muchos del Tri.

México enfrentó en su segundo deber a la escuadra de Paraguay y consiguió un empate a un gol por bando en tanto que en su último desafío de etapa de grupos se midió a Irak, selección a la cual derrotó por la mínima. Así, México acabó como jefe de su grupo con dos triunfos y un empate. No obstante, uno de los instantes más sensacionales para el balompié azteca se encontraba por ocurrir.

En el deber de octavos de final de México vs Bulgaria, Manuel Negrete realizó una de las superiores notas en la historia del deporte. Negrete, al 34′, marcó una hermosa diana en el estadio Azteca de ‘tijera‘ que ocasionó enorme emoción en todos los novatos apasionados. A la postre, México superó a Bulgaria por 2-0 y fue la más reciente vez que el mezclado tricolor pudo seguir más allá de los Octavos de Final en una Copa del Mundo.

En cuartos de final, México disputó un profundo partido frente República Federal de Alemania y se tuvo que determinar desde los once pasos. El grupo europeo se llevó el pase a la siguiente ronda y el plantel azteca puso fin a su participación en la Copa del Mundo. Sin lugar a dudas alguna pertence a las superiores actuaciones de México en los últimos 30 años en un Mundial gracias a sus números.

Más allá de que México fue el centro de atención de la hinchada azteca, Diego Armando Maradona fue la figura de la Copa del Mundo protagonizando enormes instantes. El ídolo argentino siempre va a ser recordado por su sorprendente anotación frente a la Selección de Inglaterra de esta forma como por la «mano de Dios«.

Argentina venció a Alemania en un partido donde la FIFA recalca que «con un Maradona sublime, Argentina grita campeón». Argentina se llevó el triunfo por 3-2 en la final disputada en el Estadio Azteca donde fueron 115 mil novatos apasionados. El tercer y cuarto puesto del certamen fueron para Francia y Bélgica, respectivamente.

En los premios particulares, Diego Armando Maradona se llevó el Esférico de Oro mientras que la Bota de Oro fuera para el inglés Gary Lineker. El Mejor Jugador Joven fue Enzo Schifo y el Premio Fair Play para la Selección de Brasil. En total, se asentaron 130 dianas en la Copa del Mundo de México 1986 en 52 partidos disputados y la asistencia total ascendió a 2,394,031 personas a los estadios.

Entre los partidos clásicos de México 1986 fueron considerados en esta categoría duelos como el Argentina vs Inglaterra, Unión Soviética vs Bélgica, Brasil vs Francia y la Final entre Argentina frente Alemania.

 

‘Los tres leones’ ingleses que sufrieron claroscuros

Al empezar el torneo, Inglaterra era uno de los preferidos para ganar el encabezado, pero acabó quedando entre los 8 superiores, con una octava posición en la estadística final. Inglaterra fue incluida en el grupo F adjuntado con Polonia, Portugal y Marruecos (que sorpresivamente, acabó ganando el grupo) y por ser el cabeza de serie de ese grupo, tuvo que jugar los 3 partidos de su grupo, en la localidad de Monterrey, aunque en 2 estadios diferentes. Inglaterra empezó su participación frente el elegido de Portugal, conjunto que lo derrotó por 1-0 en el estadio Tecnológico.

Después en el mismo ámbito, pudo una empate sin goles frente su semejante de Marruecos, lo que complicó su ordenación y luego derrotó por 3-0 a su semejante de Polonia, con los 3 goles del delantero Gary Lineker, cuyo partido se disputó en el estadio Universitario de San Nicolás de los Garza.

Inglaterra acabó en el segundo lugar de su grupo, a un punto de Marruecos y clasificó con los marroquíes y Polonia, a la etapa de los 16 superiores. En octavos de final, los ingleses se trasladaron hasta el estadio Azteca de la Ciudad de México, para combatir a su semejante de Paraguay. Ahí los ingleses no tuvieron piedad con los paraguayos y los venció por 3-0, teniendo como figura al propio Gary Lineker, quien marcó 2 de los 3 goles (el gol que sobra lo transformó Peter Beardsley) y, en cuartos de final, Inglaterra se quedó en el mismo Azteca, pero en esta ocasión para combatir a Argentina.

En ese cotejo, el capitán del conjunto argentino Diego Armando Maradona, se transformó en el verdugo de los ingleses, dado que anotó los 2 goles argentinos, para el triunfo de los albicelestes por 2-1. El primero fue un gol controvertido, calificado como «La Mano de Dios» y el segundo, fue calificado como «El Gol del Siglo«, dado que Maradona se sacó de encima, a cuanto jugador inglés se le cruzó en el sendero. El descuento de Gary Lineker para los ingleses, fue un esfuerzo tardío para los de europa, dado que Argentina acabó continuando y luego pudo coronarse campeón.

El premio de consuelo para el elegido inglés, fue tener a su estrella Lineker, como el más alto goleador de ese torneo con 6 goles, superando por un gol al propio Maradona, al brasileño Careca y al español Butragueño.

La hazaña de Belanov y la Unión Soviética no fue suficiente

En el conjunto de la Unión Soviética figuraban players de calidad excepcional, como Igor Belanov, elegido Jugador Europeo del año 1986; el dotado mediocampista Alexandr Zavarov, que había superado a Belanov en la selección del Jugador Soviético de ese mismo año; y el veterano delantero Oleg Blokhin, futuro seleccionador de Ucrania en la Copa Mundial de la FIFA. Todos ellos dejaron patente su calidad y recurrente soltura desde el primer partido, en el que se obligaron con un pasmoso 6-0 a Hungría. Ahora, empataron a 1-1 con el campeón de Europa, Francia, de sendero a ocupar el 1° puesto de su grupo y, consecuentemente, concertar una cita con Bélgica.

En claro contraste con los soviéticos, el mezclado de los Diablos Rojos belgas de Guy Thys se había metido en la segunda ronda como uno de los especiales terceros y se había anotado una exclusiva y poco convincente victoria: un 2-1 contra Irak. Además del agradable Enzo Scifo, su prodigioso mediocampista de 20 años, no poseían muchísimo más que pudiera remover el sueño a los soviéticos, fundamentalmente tras la falta de Erwin Vandenbergh y Rene Vandereycken por lesión. Era esperable que la mayor parte de los entendidos pronosticaran que Jean-Marie Pfaff, tendría un tarde movidita en el estadio Nou Camp de León.

Su compenetración se realizó visible desde los primeros compases del acercamiento, en los que comenzaron por marear a Bélgica con un recital de pases cortos y veloces, fundamentalmente Belanov y Zavarov, que se entendieron perfectamente y no tardaron en hacer el primer gol. Zavarov envió un pase al hueco para Belanov, que recibió el esférico en la de adelante, recortó hacia el interior y, tras una corta carrera en diagonal, se revolvió y descerrajó un trallazo que entró por el segundo palo. Mientras el esférico rebotaba en el interior del poste, hinchaba las mallas y salía otra vez de la portería, el ariete corría hacia el centro del campo festejando uno de los enormes goles de aquella etapa final. A los 27 minutos de juego, los soviéticos se adelantaban en el marcador.

Para el desenlace Bélgica acariciaba ya la victoria y, en el minuto 110 del tiempo plus, Nico Claesen se encargó de que no se le escapara de las manos. El suplente Leo Clijsters cabeceó un esférico por arriba de Claesen, quien se giró atento a la trayectoria del esférico y disparó la bonita volea con la que batió a Dassaiev. Pero ahí no acabó todo. Sesenta segundos después, Belanov ocasionó y transformó el penal que completó su tripleta. Con los nervios a flor de piel, los belgas vieron en los últimos segundos cómo Pfaff, con la punta de los dedos, conseguía aclarar por arriba del larguero una osado vaselina de Evtushenko.

La selección belga festejó a lo grande el primer pase a cuartos de final de su crónica. El mezclado de Thys volvió a ofrecer la campanada contra España y llegó en el final de su aventura en semifinales, donde cayó frente la Argentina de Diego Maradona. Para sus derrotados oponentes, no obstante, el sendero acabó en la localidad de León. En Italia ’90, el planeta contempló por más reciente vez aquellas camisetas rojas con la inscripción CCCP, que jamás brillaron con tanto fulgor como lo hicieron bajo el sol de México, donde la tripleta de Belanov se transformó en uno de los regalos de despedida más memorables de la Copa Mundial de la FIFA.

 

Butragueño y la reconquista de ‘La Roja’

El conjunto Ibérico empezó su participación contra Brasil perdiendo por 1-0 y que se recordaría por el ‘gol fantasma’ español; después, tras vencer por 2-1 a Irlanda del Norte por medio de los goles de Salinas y Butragueño, y por un 3-0 a Argelia por medio de un doblete de Ramón María Calderé y otro tanto de Eloy Olaya, accedió a los octavos de final donde venció a la selección danesa por 5-1 el 18 de junio en el estadio Corregidora de Querétaro. Ahí, venció a la selección danesa de Michael Laudrup y Morten Olsen por un contundente 5-1 con 4 muchos de Emilio Butragueño y uno de Andoni Goikoetxea, que brindaron la vuelta el marcador abierto por Jesper Olsen en el minuto 34 Butragueño se transformó en el noveno jugador en marcar 4 goles en un mismo partido en una etapa final de un Mundial.

En cuartos de final, empató 1-1 con la selección belga el 22 de junio en el estadio Cuauhtémoc de Puebla,11 tras igualar a cinco minutos del término con gol de Juan Señor. En la posterior serie de penales, Jean Marie Pfaff detendría el segundo lanzamiento de Eloy Olaya con el que Bélgica pasó a semifinales tras el 5-4 final de los lanzamientos.

 

Michel Platini y la magia de ‘Les Bleus’

Francia empezó su participación, precisamente frente el elegido canadiense, ganando por 1-0, después pudo una sustancial empate a un gol frente la Unión Soviética y luego derrotó por 3-0 a su semejante de Hungría. Los Galos acabaron empatando en el primer lugar de su grupo, con la Unión Soviética con 5 puntos, pero acabó segundo por peor distingue de goles, clasificando con los soviéticos a la etapa de los 16 superiores. En octavos de final, los franceses lograron un considerable triunfo en el mítico estadio Olímpico Universitario, México ’68 de la UNAM , tras vencer a la Italia (que defendía el encabezado ganado hace 4 años en España) por 2-0, y, en cuartos de final, Francia se movió hacia Guadalajara. La definición por penaltis tomo la decisión de que Francia fuera el semifinalista donde derrotó a Brasil por 5-4 en una definición por penaltis, Michel Platini pudo vencerla empatando el partido. Después Francia se quedó en Guadalajara para las semifinales, pero salieron derrotados por la subcampeona Alemania Federal (quien fue su verdugo hace 4 años en España, en esa misma fase) por 2-0, pero luego se recuperaron al conseguir el tercer lugar, al vencer a su semejante de Bélgica por 4-2, cuyo partido se disputó en Puebla.

 

La gloria Azteca de Maradona y Argentina

El instante de gloria de Diego Armando Maradona en un Mundial fue 4 años luego, en México, en 1986. Era el tercer Mundial seguido que se celebraba en un país hispanohablante, antes fueron Argentina en 1978 y España en 1982.

El conjunto argentino ganó el encabezado (el segundo en los últimos ocho años), Maradona jugó un papel sustancial en el triunfo del conjunto, era su capitán y metió dos goles históricos, los dos frente a los ingleses. En total Diego Maradona sobresalió cinco ocasiones, y además cinco ocasiones asistió a sus camaradas para que se destacaran en el partido. Once localidades mexicanas fueron las anfitrionas de los partidos de la Copa del Mundo. Nueve partidos se celebraron en la arena más grande, el estadio Azteca (conocido además como el Coloso de Santa Úrsula) con aptitud para 110 mil espectadores.

Argentina, el futuro ganador del torneo, ha podido salir de la etapa preliminar sin perder un partido. Los argentinos triunfaron dos ocasiones y empataron con Italia, que consiguió el segundo resultado en el grupo. Etc vencedores de la primera etapa ocasionó sorpresa el conjunto de Marruecos, que le superó a Inglaterra, Polonia y Portugal en tanto que Dinamarca terminó por enfrente de la República Federal Alemana, Uruguay y Escocia.

Sin embargo, en las eliminatorias no se han quedado por un largo tiempo. En la primera ronda, Argentina a duras penas superó a Uruguay con gol Pasculli y en los cuartos de final participó en un partido histórico contra Inglaterra. En los años siguientes salieron incontables libros, películas y programas aplicados a este partido. Diego Maradona fue el personaje principal del acercamiento. Al inicio anotó un gol con la mano (que fue dado por válido por un error del juez tunecino Ali Bin Nasser), y después en el minuto 55, sobresalió por segunda vez. El primer gol pasó a la historia con el nombre de la “Mano del Dios”, y el segundo se calificó como el gol del siglo.

Diego eludió a cinco futbolistas del conjunto de Inglaterra (a uno de ellos se llevó dos veces), cruzó como un viento los 60 metros y envió la pelota a las redes del contrincante. Inglaterra ha podido responder con un gol en el minuto 81, cuando sobresalió Gary Lineker.

En las semifinales Argentina superó a Bélgica 2-0 (Maradona fue el creador de los dos goles), y el conjunto de la República Federal de Alemania ha podido ganar con el mismo resultado a los franceses.

En la final, conmemorada el 29 de junio de 1986, los argentinos lograron hallar la victoria, pero no fue simple. Brown y Valdano apuntaron dos goles para el conjunto argentino, pero los alemanes consiguieron tomar la revancha con dos goles (Rummenigge y Voller).

Alemania que eligió por jugar de verde, haciéndose detectar con los colores de la Selección Mexicana, suponiendo que podrían tener el acompañamiento de la afición Mexica, pero no fue lo que esperaron, la hinchada mexicana apoyó a los Gauchos en el Coloso de Santa Úrsula (estadio Azteca)

Sin embargo, en el minuto 83 Burruchaga metió el gol victorioso para Argentina. Diego fue nombrado el más destacable futbolista de la Copa del Mundo y el inglés Gary Lineker fue llamado el más destacable goleador.

El torneo, histórico, en el sentido deportivo, además fue el sitio donde surgió una exclusiva forma de acompañamiento a los equipos competidores. Por primera oportunidad los hinchas comenzaron a conformar la famosa ‘Ola‘, además popular como la “Ola mexicana”.

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